lunes, 5 de agosto de 2013

Tipos de cabello, cuidados especificos...

Cada tipo de cabello requiere de unos cuidados específicos una alimentación adecuada y balanceada para que luzca y crezca sano.

Existen muchos factores que son responsables de la aparición de muchos de los problemas capilares, champús demasiado agresivos, temperatura del secador y la plancha demasiado alta, estrés debido a tratamientos químicos…

Cabello Seco:




En general, el cabello seco se parte con mucha facilidad, es difícil de desenredar y presenta una ausencia total de brillo. Al tocarlo, su tacto nos recuerda a la paja. ¿La razón? Ya no está protegido por la grasa capilar que lo cubre normalmente, se vuelve seco, fino y permeable.  Sin la cobertura que le proporciona la grasa capilar, la cutícula – normalmente lisa y uniforme- se vuelve áspera y porosa. Por lo tanto, el agua que contiene la fibra capilar se escapa a través de las pequeñas fisuras de la fibra y al final el cabello acaba deshidratándose.

Existen productos capilares específicos para este tipo de cabello que ponen freno al fenómeno de la sequedad. Estos productos contienen ingredientes de cuidado como el aloe vera y la manteca de karité, que reparan las zonas más dañadas y devuelven la suavidad a los cabellos secos. Además, los lípidos que contienen sellan la hidratación del cabello y su fórmula enriquecida con silicona facilita el peinado.

10 trucos para tratar el cabello seco

  • No te laves cada día el cabello, con cada lavado eliminas la película lipídica que lo protege. Como norma general, lava tu cabello lo menos posible, sólo cuando sea realmente necesario.
  • Utiliza productos que hayan sido formulados para tratar los cabellos secos. Contienen menos agentes que pueden secar el cabello y su alto contenido en siliconas facilita el peinado.
  • Aplícate una mascarilla capilar al menos una vez a la semana. Proporciona mucha hidratación al cabello seco y sella su superficie con aceites protectores.
  • Antes de utilizar el secador o la plancha, aplícate un spray protector de calor. Las fuentes de calor son muy agresivas para el cabello y su hidratación. En la medida de lo posible, deja secar tu cabello al aire libre.
  • Masajea regularmente tu cuero cabelludo para activar la circulación sanguínea y estimular la secreción de grasa capilar.
  • Evita aclararte el cabello con agua demasiado caliente porque lo debilita. Opta por una temperatura tibia. Para conseguir más brillo y suavidad acaba el aclarado de las puntas con agua fría.
  • Evita el uso de productos de acabado que contengan alcohol porque resecan demasiado el cabello.
  • Utiliza peines y cepillos de calidad, sino pueden dañar la cutícula capilar y volverla aún más áspera.
  • El cabello húmedo o mojado es muy frágil. Desenreda primero el cabello mojado con un peine de púas largas. A continuación puedes utilizar un peine más fino para acabar de desenredar suavemente tu cabello.
  • Mima tu cabello: los tratamientos más agresivos pueden dañar su estructura.

Cabello Graso:




Es difícil convivir con un cabello graso, este tipo de cabello da un aspecto descuidado cuando simplemente se trata de un proceso natural. En las raíces del cabello se encuentran las glándulas sebáceas, que provocan la secreción de una sustancia grasa, la grasa capilar. Ésta es muy beneficiosa para la fibra capilar puesto que hace que el cabello esté suave y se vea saludable, lo protege de la sequedad y por lo tanto de la rotura.
Un cabello es graso cuando hay una producción excesiva de grasa capilar. En el peor de los casos, las glándulas sebáceas pueden ahogar la raíz capilar, causando una caída excesiva del cabello o la aparición de caspa. Pueden ser varias las causas de este desequilibrio: hereditarias, malos hábitos alimenticios, la toma de algunos medicamentos o un cuidado capilar inadecuado. La producción de grasa capilar puede variar también en función de la estación del año, los cambios climáticos, la fluctuación de hormonas o debido a largos periodos de estrés.

Qué hacer

  • Utiliza champús translucidos y evita los productos capilares demasiado cremosos.
  • De vez en cuando, elimina el exceso de grasa capilar de tu cabello y cuero cabelludo con una mascarilla de arcilla, disponible en farmacias y parafarmacias. La arcilla absorbe la grasa y es ideal para luchar contra el cabello graso.
  • Lávate el cabello por la mañana, las glándulas sebáceas están particularmente activas por la noche.
  • Utiliza únicamente agua tibia, el agua caliente estimula la producción de grasa capilar.

  • Qué evitar

    • El cabello graso hace que el cuero cabelludo se irrite y sea particularmente sensible. Para no irritarlo más, evita el estrés y hacer un uso excesivo del secador así como las trenzas o los moños demasiado tensos.
    • No utilices un cepillo porque lo único que consigues es repartir la grasa capilar por todo el cabello, desde las raíces hasta las puntas. Bastará con hacerte una pasada con un peine.
    • No utilices acondicionador. El cabello graso no necesita tantos cuidados como el cabello seco.

  •   Cabello Fino y sin Volumen:





    Las mujeres con el cabello fino cuentan con poco espesor y una estructura capilar muy frágil. El cabello fino se seca con más facilidad, sobre todo en la parte de las puntas. Además, es más sensible a las agresiones externas que lo vuelven más graso y apelmaza las raíces. Si además se utilizan productos que no son adecuados a este tipo de cabello, el cabello pierde vitalidad. Por ello, es esencial escoger productos que aporten volumen y estén indicados a este tipo de cabello. Abajo puedes ver nuestros consejos de experto para reavivar los cabellos más finos.
    Los peluqueros remarcan que muchas mujeres confunden un cabello lacio con un cabello fino, y no es lo mismo. Un análisis capilar en la peluquería puede ayudarte a determinar tu tipo de cabello para escoger los cuidados más adecuados.

    Más volumen: los 7 trucos de los profesionales
    • Una regla de oro para la aplicación de todos los productos para cabello fino: no te excedas con la cantidad.
    • Utiliza siempre un champú de volumen para cabellos finos.
    • Normalmente este tipo de cabello es difícil de desenredar si no aplicamos un acondicionador. Como este producto apelmaza las raíces, reserva su aplicación únicamente para las puntas del cabello.
    • El cabello fino tiende a verse graso y su volumen recae muy fácilmente. Lávalo y trátalo a diario.
    • El gran secreto de belleza para los cabellos finos se encuentra en la coloración. Unas mechas un poco más claras aportan volumen y profundidad al cabello. Además, con la decoloración, la cutícula del cabello se vuelve rugosa y ello le otorga más espesor.
    • Otro truco: no te hagas siempre la raya en el pelo en el mismo sitio. Cambiándola de lado o incluso desplazándola tan sólo unos centímetros, cambias la orientación de las raíces y consigues más volumen.
    • El elixir mágico: los aceites capilares proporcionan un brillo instantáneo al cabello. Tu cabello fino también puede permitírselo siempre y cuando te apliques poca cantidad, y sólo en las puntas del cabello y algunos mechones. Conseguirás algunos reflejos más brillantes sin apelmazar tu cabello.
    By Karinna Caicedo