miércoles, 18 de septiembre de 2013

Cómo elegir la base de maquillaje correctamente

Elegir la base de maquillaje puede resultar una tarea dificil pero con estos sencillos truquitos identificaras la que más te conviene según tus necesidades.
Los maquillajes de hoy en día son fórmulas muy sofisticadas, que hidratan, nutren, reafirman, corrigen…; es decir, actúan mientras están sobre nuestra piel. La oferta del mercado es inmensa, por eso conviene, en casos en los que se quiera ocultar defectos, realizar una búsqueda más exhaustiva. Por ejemplo, las pieles con acné deben elegir fórmulas libres de aceites para controlar la grasa y no comedogénicas. Las pielas con pigmentación han de optar por un maquillaje que las trate.
Emoliente: son ideales para las pieles secas o expuestas a ambientes secos. Existen tres versiones, y optar por una u otra depende, básicamente, de la que resulte más fácil de aplicar. 
Fluida: es la más vendida. Ofrece un resultado muy natural, pero no es la fórmula más cubriente. Es excelente para llevar de día.

Crema: es la más untuosa, ya que se trata de una emulsión de agua en aceite. Se puede controlar su cobertura, dependiendo de la cantidad que se aplique, por lo que es perfecta para un maquillaje de noche y también para las pieles maduras.

Mousse: curiosa textura que se transforma en espuma gracias a su difusor. Es muy ligera, y las mejores candidatas son las pieles jóvenes sin imperfecciones

En barra o compacto: en su origen, estas bases nacieron para ser utilizadas por los actores de teatro o de cine por su cantidad de pigmentos colorantes. Entonces resultaban muy pastosas y espesas, pero hoy su formulación ha cambiado. Son productos ligeros y lo bueno es que siguen siendo extremadamente cubrientes, por lo que resultan más adecuados para la noche y en temporada invernal. Se pueden aplicar en todas las pieles, aunque no es recomendable en las muy grasas, por su alta proporción de aceites y ceras.

En polvo: la mejor opción para las pieles grasas o con una persistente zona T, pues absorben el exceso de grasa y evitan el desplazamiento del color y los brillos. Es una mezcla de maquillaje y polvos que se aplica con una esponjita de manera sencilla. Resulta muy sutil, es rápido y permite retocarse (previamente, hay que retirar la grasa con un pañuelo de papel).
En las caso de las pieles cansadas, nada mejor que bases con efecto tensor. Para las pieles maduras, cremas antienvejecimiento que prolonguen los efectos de los tratamientos diarios.
 Tan importante como comprar el producto adecuado es saber aplicarlo.