martes, 24 de septiembre de 2013

Make Up Perfecto!!

Para realizar un maquillaje perfecto es fudamental tener en cuenta estos sencillos pasos:






Lo primero que debemos hacer es identificar el tipo de piel:


- Piel Normal

- Piel Mixta

- Piel Grasa

- Piel Seca

- Piel Sensible

- Piel Madura

Cada tipo de piel tiene un tratamiento diferente y un maquillaje especifico, es necesario que el rostro este perfectamente limpio y despejado para realizar un diagnostico adecuado.


Por qué es importante identificar el tipo de piel?






- Para no dañar la piel

- Para no alterar el PH

- Para no agrabar problemas existentes


Una vez identificado el tipo de piel, es necesario usar la hidratación especifica al tipo de piel y la edad de la persona.



Cómo hidratar los distintos tipos de piel:

Piel seca
Necesita un cuidado hidratante que contenga a la vez sustancias emolientes que además de aportar humedad, eviten su evaporación. En este tipo de piel no se recomienda la exfoliación mecánica porque podría resultar demasiado agresiva con la piel.
Piel grasa
Como hidratantes son preferibles los fluidos o geles, ya que este tipo de piel no carece de lípidos en su barrera cutánea. Los geles son lo más apropiado porque al ser más frescos alivian la sensación de calor. Mejor si también son matificantes. En este tipo de piel la exfoliación es adecuada pero si existen granitos debe evitarse pero no propagarlos al resto del rostro.
Piel mixta
Requieren productos de acción combinada, es decir, que junto con aportar agua puedan aportar lípidos sólo en aquellas áreas que hacen falta, sin incrementar la grasa en la zona T. En este tipo de piel sí se pueden usar exfoliantes en gránulos, los que eliminan las células muertas mediante una acción mecánica.
Piel normal
En ese caso el objetivo principal debe ser mantener y conservar el frágil equilibrio entre hidratación y emoliencia, por lo que se requiere de cremas con porcentaje similar de agua y emolientes. Lo mejor es escoger productos ligeros, se adecuan mejor a la sensación térmica de la época. Para exfoliar, tanto los geles con gránulos como las cremas o leches se adaptan sin problemas a las características de este tipo de piel.

Con la piel identificada y perfectamente limpia e hidratada pasamos al tercer paso elegir la base de maquillaje correcta, recordar que el color debe ser igual al tono de la piel y que en el mercado existen forulas adaptadas a cada tipo de piel.

Emoliente: son ideales para las pieles secas o expuestas a ambientes secos. Existen tres versiones, y optar por una u otra depende, básicamente, de la que resulte más fácil de aplicar. 
Fluida: es la más vendida. Ofrece un resultado muy natural, pero no es la fórmula más cubriente. Es excelente para llevar de día.

Crema: es la más untuosa, ya que se trata de una emulsión de agua en aceite. Se puede controlar su cobertura, dependiendo de la cantidad que se aplique, por lo que es perfecta para un maquillaje de noche y también para las pieles maduras.

Mousse: curiosa textura que se transforma en espuma gracias a su difusor. Es muy ligera, y las mejores candidatas son las pieles jóvenes sin imperfecciones

En barra o compacto: en su origen, estas bases nacieron para ser utilizadas por los actores de teatro o de cine por su cantidad de pigmentos colorantes. Entonces resultaban muy pastosas y espesas, pero hoy su formulación ha cambiado. Son productos ligeros y lo bueno es que siguen siendo extremadamente cubrientes, por lo que resultan más adecuados para la noche y en temporada invernal. Se pueden aplicar en todas las pieles, aunque no es recomendable en las muy grasas, por su alta proporción de aceites y ceras.

En polvo: la mejor opción para las pieles grasas o con una persistente zona T, pues absorben el exceso de grasa y evitan el desplazamiento del color y los brillos. Es una mezcla de maquillaje y polvos que se aplica con una esponjita de manera sencilla. Resulta muy sutil, es rápido y permite retocarse (previamente, hay que retirar la grasa con un pañuelo de papel).

Con la base elegida empezaremos a trabajar el rostro según su estructura:




- Rostro Ovalado

- Rostro Redondo

- Rostro Cuadrado

- Rostro Alargado

- Rostro Triangulo Invertido

Errores frecuentes en el maquillaje:


- Desconocer el tipo de la piel

- Falta de preparación de la piel

- Exceso de productos

- Escoger mal la base del maquillaje


El secreto de un buen maquillaje esta en la piel, es necesario tener la piel perfectamente preparada antes de realizar el maquillaje.