jueves, 23 de enero de 2014

La capelina el nuevo péplum

La pasarela ha hablado: los hombros son la nueva zona erógena, y los diseñadores adaptan los patrones para sacarles partido de más de una manera. Sarah Burton para Alexander MacQueen, Vivienne Westwood y Phoebe Philo en Céline deciden desnudarlos con escotes que dejan caer los tirantes. 

Una nueva silueta que (re)descubre el poder de atracción de la clavícula. Tan eficaz es, que Prabal Gurung, Karl Lagerfeld para Chanel y Alexander Wang en Balenciaga (una de los desfiles más esperados de la temporada) han caído en sus redes: los hombros siguen haciéndose ver en sus colecciones de p-v 2014.

La otra versión, sin embargo, juega con la sugestión y opta por cubrirlos con una volante de más, a modo de capa. Por ella se decantan Nina Ricci, Gucci y Dior (todos ellos genios, aunque cada uno a su manera, en el arte de la seducción). Igual que hiciera el péplum para subrayar las curvas de la silueta femenina, las capelinas –su nombre sartorial– crean una silueta dramática que atrae miradas por dóquier sin siquiera mostrar un atisbo de piel.